Contigo es hoy. Todo fluye, todo avanza, todo es. Yo soy. Y estoy.
Me conmueven tus manos y tus brazos. Me apasiona la maestría que tienes en las cosas que has aprendido de la vida. Me conmueve lo mucho que cuidas de mí y que galantemente te confundes cuando, sin querer y con torpeza, no te dejo.
Contigo entiendo cosas todo el tiempo, sobre todo lo que por tantos años clamé tan vehementemente en mis desiertos. Aunque sin saberlo siempre lo supe, tuve que andar otros caminos para regresar a ti; es hoy que entiendo mis luces apagadas, es hoy que escucho en los silencios que me daba el cielo mientras libraba mis batallas. Es hoy que finalmente veo lo que ha querido siempre Dios de mí: eres tú; la historia de amor mejor contada.